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Red Internacional

#NiñasNoMadres.Sobreseyeron a los médicos que practicaron una interrupción legal del embarazo en Tucumán

En la provincia del Jefe de Gabinete Juan Mazur, antes gobernador de Jujuy, Cecilia Ousset y José Gigena eran investigados en la causa "Lucía", motorizada por sectores antiderechos. Los ginecólogos le habían realizado una cesárea a una nena de 11 años violada por la pareja de su abuela.

Jueves 9 de diciembre de 2021 | 09:46
Foto: La Gaceta

La investigación fue iniciada dos años atrás, en 2019, por el Ministerio Público Fiscal, cuando la fiscal antiderechos Adriana Giannoni recogió las denuncias de un grupo de católicos reaccionarios. Fueron acusados de homicidio agravado, cuando nunca debieron haber sido investigados: una ley vigente desde hace más de 100 años en la Argentina permitía abortos en caso de violación.

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Previo a la cesárea, Lucía -el nombre es ficticio-, había solicitado la Interrupción Legal del Embarazo, pero el sistema sanitario provincial dilató el procedimiento. En ese entonces el gobernador era Juan Manzur. Cecilia Ousset, la ginecóloga denuncia "Durante un mes Lucía fue torturada, apresada en el hospital, sometida a tratos degradantes. Tomaron su cuerpo como algo político".

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En la Cámara Gesell la niña había dicho: "Quiero que me saquen de adentro lo que me puso el viejo". Su abuelastro fue condenado a 18 años de cárcel. Obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria. La niña soportó un embarazo no deseado durante 24 semanas, hasta que por medio de una decisión judicial, los ginecólogos intervinieron en el ámbito privado.

Cecilia Ousset, una de las ginecólogas acusadas, dijo a Página 12: "Con el fallo se concretó el ’niñas no madres’ en la Argentina. Siento inmensa alegría, no sólo por mí, sino también por mi familia y las niñas, niños, adolescentes y otras personas que son obligadas a gestar en el norte de la Argentina. Y alivio por mis colegas, porque la persecución que tenemos en el norte es inaudita", dice por su parte, Ousset.

Al poco tiempo de dar por iniciada la investigación, la fiscal Adriana Giannoni fue recusada. La causa quedó paralizada por un tiempo, y luego el nuevo fiscal designado Ignacio López Bustos solicitó el sobreseimiento de los ginecólogos, algo que concretó el juez Raúl Armando Cardozo el martes por la noche.

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Emilio Guagnini, abogado de los profesionales junto a Pablo Gargiulo, -ambos de la organización Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales (Andhes)-, dijo a Página 12: "El fallo significa poner las cosas en orden. Es el final de un proceso de defensa de dos médicos que tuvieron una determinación y un coraje únicos en nuestra provincia, en donde todo el sistema de salud le había dado la espalda a Lucía".

Guagnini además que se trata de una aplicación correcta de la ley, ya que el artículo 86 inciso 2 del Código Procesal tenía previstos los casos de aborto no punibles y la intervención de Ousset y Gigena fue dentro de ese marco. Y suma: "Además, la nueva Ley 27.610 sustituyó ese artículo con lo que conocemos como la nueva ley del aborto, con lo cual menos razón habría para realizar una imputación tan grave como la de homicidio agravado".

En estos dos años, los hijos de ambos fueron echados de la escuela católica a la que asistían. "Pasaron por distintos terapeutas. Yo por la estigmatización de ser el abortero de la provincia. Amenazas telefónicas. Insultos en la calle. Tuvimos que mudar el centro médico donde trabajábamos. Fue una persecución permanente por parte de los antiderechos, buscando el único objetivo de disciplinar a la comunidad médica, para que a nadie se le ocurra hacer lo que había hecho. Algunos pueden dejar de lado sus convicciones y mirar para el costado", dice Gigena. El acompañamiento, fue de las organizaciones feministas y el periodismo.

Aunque ambos médicos son católicos, opinan que las mujeres "tienen la potestad de decidir sobre su cuerpo", y que la práctica fue realizada por "ética profesional".

"Cuando indiqué la cesárea me abandonó todo el mundo. Quiso entrar un cura, me acuerdo de decir ’lo veo y le arranco la cabeza’. Al otro día hicieron una misa porque supuestamente el demonio había transitado los pasillos del hospital", recuerda Gigena.

Según Guagnini, este fallo sienta un precedente: "Lo que se intentó fue amedrentar al personal del sistema de salud de nuestra provincia. En un momento se logró. Este fallo, en alguna medida, cambia el mensaje".




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